Descripción de la técnica – OSHO Kundalini Meditation
Consta de 4 etapas de 15 minutos de duración cada una de ellas en las que hay un soporte musical:
Fase 1. Vibración. Afloja tu cuerpo y permite que todo él se sacuda, sintiendo cómo sube la energía hacia arriba desde tus pies. Abandónalo todo y conviértete en vibración. Puedes mantener los ojos abiertos o cerrados. Los pies no se despegan en ningún momento del suelo. Sigue el ritmo rápido de la música y se vigoroso en la sacudida. Observa cómo la onda de la sacudida progresa a través de tu cuerpo, permítela pero no la fuerces. Variando la intensidad y la frecuencia de la vibración puedes ayudar a llevar la sacudida a determinadas zonas de tu cuerpo que estén especialmente tensas para ayudar a soltarlas.
Conviértete en vibración y olvídate de todo.
Fase 2. Danza… como lo sientas y deja que tu cuerpo se mueva como le apetezca.
Fase 3. Escuchar la música de fondo. Permanece inmóvil con los ojos cerrados, sentado o de pie, observa, se un testigo de todo lo que sucede dentro y fuera de ti.
Fase 4. Silencio. Ahora no hay música. Estírate en el suelo boca arriba y permanece inmóvil. Se testigo de lo que queda.
Comentarios de Osho
Esta meditación es un sendero para elevar las energías desde el primer hasta el séptimo chacra en la coronilla. El propósito de Osho no es el clásico de “despertar la kundalini” si no el de “darle un baile a la energía kundalini” que está dentro de cada uno de nosotros. Así la sacudida despierta cualquier energía que permanezca reprimida o latente, donde quiera que esté atascada o bloqueada, y que empiece a fluir desde ahí. Una vez activada la energía es el momento de danzar totalmente involucrados, sintiendo que estamos despiertos y todo el cuerpo está disponible.
El propósito de la danza es transformar la energía que se ha extendido por todas partes en felicidad y celebración como si algo extraordinario ha pasado en tu vida. Deja tu intelecto a un lado y baila como si estuvieras realmente loco. Si bailas a través de tu intelecto entonces permanecerás donde estás, nada cambiará.
En la tercera etapa Osho recomienda sentarse y sentir que solamente la columna permanece, el resto del cuerpo ha desaparecido, entonces toda la energía activada tendrá ocasión de fluir hacia arriba.
En la cuarta etapa, el estar tumbados facilita todavía más el ascenso de la energía hasta impactar en la llamada “décima puerta”.
Visión terapéutica
Si usamos los cinco elementos de la Medicina Tradicional China como modelo, podemos usar la acción de la vibración para trabajar el elemento Tierra (Bazo-Estómago) como se hace en shiatsu. La Tierra sirve para nutrir todos los órganos y vísceras del abdomen y del pecho, si esta energía está desequilibrada estos pueden estar contracturados, con síntomas como dolor o tensión abdominal, prolapsos, y en general con una sensación de falta de chispa y de energía, típica de un proceso depresivo. La vibración provoca un masaje entre los órganos, hace que cada uno recupere su espacio, vuelvan estar más esponjosos, empiecen a activarse y a colaborar unos con otros.
La vibración también se puede usar para trabajar con la energía de Triple Calentador, una energía de apoyo al corazón. Este meridiano tiene entre otras muchas funciones interconectar los llamados tres fogones (pecho, abdomen superior y abdomen inferior) como si fuera una gran autopista. Si dichos fogones están desconectados falta integridad en el movimiento, falta unidad y muchas funciones energéticas se verán afectadas. Pero si realizamos la sacudida y todos los fogones vibran a la vez, se volverá a producir una coherencia entre ellos y los bloqueos entre ellos desaparecerán. Esta coherencia a nivel físico se manifiesta cuando en cualquier movimiento todas las partes del cuerpo intervienen y ayudan en la misma dirección de éste. En otros planos tiene su reflejo en si hay coherencia entre lo que se siente, lo que se piensa, lo que se hace y lo que se dice, es decir si hay unión entre todos ellos.
La danza es una expresión del corazón, cuando bailas libre sin represiones y en sintonía con él, cubrirás una de las necesidades más importantes que tenemos los seres humanos: crear y manifestar nuestra verdad. Una vez hecho esto es muy fácil relajarse y quedarse en silencio, no hay nada que contener, no hay nada que nos provoque tensión.
Conclusión
Está técnica condensa gran parte del pensamiento de Osho, tiene su parte activa y su parte pasiva. Si te mueves con totalidad en la fase activa te será muy fácil estar simplemente en silencio. Integra un espacio diario en tu vida para meditar, comprobarás que empiezan a cambiar muchas cosas en tu interior y en tu exterior. Apóyate al principio en un grupo y aprende a saber ir sólo, así encontrarás tu verdad.
Gracias Osho.
José Antonio Espeso
Ingeniero de telecomunicación, Facilitador de meditación, Facilitador de la terapia meditativa “Osho No Mente”, y Terapeuta de shiatsu